Si un día perdiera
mi calma y mi paz
no sabría qué hacer
y cómo ayudar.
Si perdiera la fe
tendría en ti
algo en lo que creer.
Pongo mi confianza en ti,
tú no me dejarás,
nunca me traicionarás,
dos impulsos y un solo ser
haciéndome pensar
que puedo mantenerme en pie.
Nunca perderé mi confianza en ti,
nunca perderé mi confianza en ti.
Tu aliento me llevó
al abrigo del mal,
lejos de la traición,
de tanta falseda,
el tiempo inútil y gris
no inyectará
nunca su veneno mortal...
Pongo mi confianza en ti,
tú no me dejarás
y tienes tanto que decir,
dos impulsos y un solo ser
haciéndome creer
que puedo mantenerme en pie.
Nunca perderé mi confianza en ti...
(Luz Casal)
viernes, 14 de diciembre de 2007
Entre mis recuerdos
Cuando la pena cae sobre mi
el mundo deja ya de existir,
miro hacia atrás
y busco entre mis recuerdos.
Para encontrar la niña que fui
y algo de todo lo que perdí
miro hacia atrás y busco entre mis recuerdos .
Sueño con noches brillantes
al borde de un mar de aguas claras y puras
y un aire cubierto de azahar.
Cada momento era especial
días sin prisas, tardes de paz,
miro hacia atrás y busco
entre mis recuerdos.
Yo quisiera
volver a encontrar la pureza
nostalgia de tanta inocencia
que tampoco tiempo duro.
Con el veneno sobre mi piel
frente a las sombras de la pared
miro hacia atrás y busco
entre mis recuerdos,
vuelvo hacia atras
y busco entre mis recuerdos.
Y si las lágrimas vuelven
ellas me haran mas fuerte.
Luz Casal
el mundo deja ya de existir,
miro hacia atrás
y busco entre mis recuerdos.
Para encontrar la niña que fui
y algo de todo lo que perdí
miro hacia atrás y busco entre mis recuerdos .
Sueño con noches brillantes
al borde de un mar de aguas claras y puras
y un aire cubierto de azahar.
Cada momento era especial
días sin prisas, tardes de paz,
miro hacia atrás y busco
entre mis recuerdos.
Yo quisiera
volver a encontrar la pureza
nostalgia de tanta inocencia
que tampoco tiempo duro.
Con el veneno sobre mi piel
frente a las sombras de la pared
miro hacia atrás y busco
entre mis recuerdos,
vuelvo hacia atras
y busco entre mis recuerdos.
Y si las lágrimas vuelven
ellas me haran mas fuerte.
Luz Casal
lunes, 10 de diciembre de 2007
La noche
La noche, con su manto de ébano acaricia mi piel.
Me envuelve, me atrapa, me subyuga,
me rindo a sus pies.
Me hipnotiza con su mar de estrellas
con sus luceros tunantes de capa y espada;
penetra por cada uno de mis poros
hasta llegar a la profundidad de mi alma,
mi cueva, mi morada de sentimientos,
donde todo un mar me separa con todos...
Alcanza mi espíritu y lo zarandea
como muñeco de trapo a caballo del viento.
Acaricia mi interior,
lo envuelve en una embreada tez
y lo deja tiritando en su desnudez.
No siento frío, ni vergüenza
por mostrarme en cueros
cuando el albor del amanecer
llama a mi puerta.
Sólo siento el temblor
de llegar a saber
lo que se siente cuando alguien
sorprende tu desnudez
y encuentra tu alma sin vestiduras
sin escudos ni parapetos
ni barreras de protección.
Sí, soy esa, la que ves ahí
la que tiembla en un rincón
porque se despojó de la prisión
donde guarecida, vivía sin temor.
Sí, soy esa, sin harapos, sin máscaras
la que se refleja en tu iris
la que desea cubrir su desnudo cuerpo
mas no su alma que entre tus manos,
abrazas y atrapas...
No la sueltes, guíala a través de tu luz
a alcanzar la plenitud del más allá;
no la abandones, de noche, desorientada
camina sin rumbo, necesita el lucero
que ilumine su sendero
con ese haz de divinidad que vió en ti
y que con él, le mostraste la verdad
la que se encuentra oculta en nuestro interior
y que ahora, asoma desnuda sin temblor
feliz por el guía que le mostró que en él estaba Dios.
Me envuelve, me atrapa, me subyuga,
me rindo a sus pies.
Me hipnotiza con su mar de estrellas
con sus luceros tunantes de capa y espada;
penetra por cada uno de mis poros
hasta llegar a la profundidad de mi alma,
mi cueva, mi morada de sentimientos,
donde todo un mar me separa con todos...
Alcanza mi espíritu y lo zarandea
como muñeco de trapo a caballo del viento.
Acaricia mi interior,
lo envuelve en una embreada tez
y lo deja tiritando en su desnudez.
No siento frío, ni vergüenza
por mostrarme en cueros
cuando el albor del amanecer
llama a mi puerta.
Sólo siento el temblor
de llegar a saber
lo que se siente cuando alguien
sorprende tu desnudez
y encuentra tu alma sin vestiduras
sin escudos ni parapetos
ni barreras de protección.
Sí, soy esa, la que ves ahí
la que tiembla en un rincón
porque se despojó de la prisión
donde guarecida, vivía sin temor.
Sí, soy esa, sin harapos, sin máscaras
la que se refleja en tu iris
la que desea cubrir su desnudo cuerpo
mas no su alma que entre tus manos,
abrazas y atrapas...
No la sueltes, guíala a través de tu luz
a alcanzar la plenitud del más allá;
no la abandones, de noche, desorientada
camina sin rumbo, necesita el lucero
que ilumine su sendero
con ese haz de divinidad que vió en ti
y que con él, le mostraste la verdad
la que se encuentra oculta en nuestro interior
y que ahora, asoma desnuda sin temblor
feliz por el guía que le mostró que en él estaba Dios.
Desearía
Desearía que mis mudos labios
pudieran expresarte lo mucho que te quiero.
Desearía que mis paralizadas manos
pudieran mostrarte lo que siento.
Desearía que mi gélido cuerpo
pudiera arder en la hoguera de tu deseo.
Desearía que mi mirada, perdida en el firmamento,
encontrara tu mirada ondeando al viento.
Desearía que tu alma y la mía
se fundieran como el metal
y que de esa fusión
brotara una nueva alma
forjada desde nuestro deseo de amar.
Desearía que tu vuelo, águila imperial
planeara por mi vuelo de paloma de la paz
y que surcáramos la estela de la libertad
reflejados en un mar de plata y de sal.
pudieran expresarte lo mucho que te quiero.
Desearía que mis paralizadas manos
pudieran mostrarte lo que siento.
Desearía que mi gélido cuerpo
pudiera arder en la hoguera de tu deseo.
Desearía que mi mirada, perdida en el firmamento,
encontrara tu mirada ondeando al viento.
Desearía que tu alma y la mía
se fundieran como el metal
y que de esa fusión
brotara una nueva alma
forjada desde nuestro deseo de amar.
Desearía que tu vuelo, águila imperial
planeara por mi vuelo de paloma de la paz
y que surcáramos la estela de la libertad
reflejados en un mar de plata y de sal.
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